Gracias a la gran labor realizada por los paleoantropólogos podemos conocer algunas partes de nuestro árbol evolutivo. Tanto es así que a día de hoy sólo quedan algunos puntos por aclarar, como por ejemplo el momento exacto de la separación de la rama de los primates y los homínidos, actualmente se piensa que sucedio hace aproximadamente diecisiete millones de años.
La hominización fue un proceso lento y tortuoso, impulsado por la selección natural y llegado cierto punto, por el propio impulso y afán de los hombres.
Hubo una época en la que apenas existían diferencias entre los primates y nosotros, siendo el hominoideo Orrorin Tugenensis el que causó un punto de inflexión evolutivo. Se estima que fue hace aproximadamente seis millones de años, cuando Orrorin, un pre-humano que habitaba en las copas de los árboles, se vio forzado a cambiar su medio de vida arborícola por el terrestre. Probablemente el causante de este suceso fue la gran sequía que azotaba el Valle del Rift por aquel entonces, que convirtió el bosque en sabana.
Forzado a ir en busca de alimentos, Orrorin anduvo por la sabana en busca de nuevos terrenos, y es aquí donde cambiaría por completo la historia de la humanidad, al andar a cuatro patas como un simio, no podía ver entre la vegetación, Orrorín se irguió. Ya era bípedo, podía ver sobre la vegetación, ver su destino y además otear el horizonte en busca de depredadores, desde entonces en adelante nunca volvería atrás.
A partir de aquí y con el paso de las eras, fuimos siendo cada vez más altos, más inteligentes, cazadores, dominariamos el fuego y más tarde la tierra.
Pasando por Ardipithecus y Australopithecus, llegaría Habilis, el primer hombre. Homo Habilis fue tal vez el más revolucionario de nuestros antepasados, ya era totalmente recto, vivía en clanes, se organizaba, trabajaba la piedra, construyó hogares, descubrió el fuego, empezó a utilizar el lenguaje oral, fue el padre de la cultura al transmitir conocimientos de un individuo a otro y comenzó a explorar y conquistar La Tierra.
Progresivamente Habilis se transformó en Ergaster, más alto, más organizado y con emociones más desarrolladas, Ergaster fue el conquistador de conquistadores. Fue el primer cazador, empezó a someter a la naturaleza, tenía mayor capacidad craneal y su estructura social era más compleja, con Ergaster tambíen apareció la jerarquía. Generación tras generación fueron llegando a nuevos territorios desde África hasta Asia (donde se convertiría en Erectus) y llegando a Europa donde se convertiría en Antecessor, este a su vez en Heidelberguensis y este en el hombre de Neanderthal, el primer hombre moderno.
Neanderthal era muy poderoso físicamente, tenía una enorme capacidad craneal y estaba acostumbrado a las durísimas temperaturas del invierno boreal, nómada, depredador de depredadores, con un lenguaje articulado y buen conocedor del sentido espiritual de la vida, dominó Europa hasta la llegada del Sapiens Sapiens.
Los Ergaster que se quedaron en África se convertirían en Homo Sapiens Sapiens, nosotros. Ya con una cultura más avanzada, aún mayor capacidad craneal y con el dominio total del fuego, Sapiens Sapiens era viajero y llego hasta Europa donde con el paso del tiempo lo conoceríamos como hombre de Cro-Magnon.
Hay evidencia fósil de que Neanderthal y Cro-Magnon fueron contemporáneos y habitaron juntos Europa durante al menos cincuentamil años, teniendo este período como consecuencia la extinción progresiva del Neanderthal.
Esta es una muy breve historia del camino que hasta hoy sabemos que hemos recorrido, aunque aún hoy día siguen apareciendo nuevas evidencias y nuevos eslabones de la cadena.
- Miscelánea:
Hominización
Orrorin Tugenensis
Australopithecus
Habilis
Ergaster
Neandertal
Sapiens Sapiens